02/03/2026
Cómo disminuir el pendelluft en pacientes que son desconectados de la ventilación mecánica
Conversamos con el médico intensivista de la Unidad de Pacientes Críticos del Hospital, Prof. Dr. Rodrigo Cornejo, para saber de qué se trata el fenómeno del pendelluft y cuál es su importancia para los pacientes que salen de la ventilación mecánica.
El Dr. Cornejo lideró el estudio “Influencia de los ajustes ventilatorios sobre el pendelluft y la actividad muscular espiratoria en pacientes hipoxémicos que reanudan la respiración espontánea”, el cual ha sido recientemente publicado en la Critical Care, importante revista de la especialidad con alto factor de impacto. Esta es la entrevista:
—¿En qué consiste la ventilación mecánica y para qué sirve?
—La ventilación mecánica es un tratamiento que puede salvar vidas. Se utiliza cuando una persona no puede respirar por sí sola, por ejemplo, en casos graves de neumonía, infecciones severas, grandes quemaduras o una inflamación pulmonar intensa llamada síndrome de distrés respiratorio agudo (SDRA). En estas situaciones, en que se produce una baja de oxígeno en la sangre arterial, el ventilador ayuda a que el oxígeno llegue al cuerpo mientras los pulmones se recuperan; sin embargo, aunque es una terapia fundamental, no está libre de riesgos.
—¿Esta terapia puede producir efectos secundarios?
—El uso prolongado del ventilador puede producir daño en los pulmones, debilidad muscular e incluso aumentar el riesgo de infecciones. Es una medida transitoria; no, un tratamiento en sí. Por eso, desde el mismo momento en que un paciente se conecta a un ventilador, el equipo médico comienza a planificar cómo retirarlo lo antes posible y de manera segura. A este proceso se le llama “destete”.
—¿Por qué es delicada esta desconexión o “destete”?
—Cuando el paciente comienza a volver a respirar por sí mismo, su esfuerzo respiratorio puede ser demasiado intenso. Aunque parezca positivo que el paciente respire con fuerza, un esfuerzo excesivo puede volver a dañar los pulmones. En esta etapa puede producirse un fenómeno llamado "pendelluft", que consiste en un movimiento anormal del aire dentro de los pulmones durante la inspiración. En vez de entrar aire nuevo desde afuera, parte del aire se desplaza de una zona del pulmón a otra, generando sobrecarga en algunas regiones y favoreciendo la inflamación.
Durante estos últimos años, el Dr. Cornejo ha venido estudiando el pendelluft (del alemán pendeln, oscilar, y luft, aire: aire que oscila). Con su equipo demostraron, por primera vez en pacientes, que cuando este fenómeno es mayor, aumentan los marcadores de inflamación en el cuerpo, lo que podría contribuir a provocar más daño pulmonar y muscular durante el proceso de retiro del ventilador. Y además en otro estudio encontraron que con ciertos modos modernos del ventilador, que se consideraban más naturales o seguros, no necesariamente se reduce este riesgo de pendelluft en comparación con modos ventilatorios más tradicionales.
—¿Cuál es el hallazgo que publicaron recientemente?
—El estudio contempló pacientes con SDRA que estaban comenzando a respirar con ayuda parcial del ventilador. Analizamos de qué manera algunos ajustes básicos de la máquina influyeron en la magnitud del pendelluft, como en el nivel de ayuda que entrega (presión de soporte) y la presión que mantiene los pulmones abiertos —presión positiva al final de la espiración o PEEP, por sus siglas en inglés.
—¿Y qué observaron?
—Pudimos constatar algunos fenómenos interesantes. Primero, que aumentar la ayuda del ventilador (presión de soporte) puede reducir el esfuerzo respiratorio excesivo y disminuir el pendelluft. También observamos que ajustar la presión que mantiene los pulmones abiertos (PEEP) también puede ayudar, mejorando la capacidad del pulmón para expandirse. Sin embargo, la respuesta a la PEEP no fue igual en todos los pacientes, porque dependerá de si se activa o no la musculatura abdominal respiratoria. Esto ayuda a explicar por qué algunos pacientes evolucionan mejor que otros, incluso cuando reciben tratamientos similares.
—¿Entonces cuál es el aporte de este estudio para la práctica en una unidad de cuidados intensivos (UCI)?
—Que si optimizamos la forma en que se usa el ventilador durante el periodo de transición a la ventilación espontánea, se puede reducir el daño pulmonar y disminuir complicaciones. De esta forma, podría acortarse la estadía en la UCI, favorecer una recuperación más rápida y, además, reducir los costos en salud.
Hoy día el Dr. Rodrigo Cornejo está trabajando con un equipo multidisciplinario que incluye kinesiólogos, enfermeras, neurólogos e intensivistas en un nuevo proyecto FONDECYT, que consiste en evaluar estrategias simples y disponibles en cualquier unidad de cuidados intensivos que permitan hacer más eficiente el esfuerzo respiratorio y disminuir el pendelluft. Esperan próximamente publicar los resultados finales, los que ya han sido presentados en jornadas científicas y congresos nacionales e internacionales.
—Nuestro objetivo es claro: hacer que la ventilación mecánica sea cada vez más segura y personalizada, mejorando la recuperación de los pacientes críticos y su calidad de vida después de salir de la UCI —concluye el especialista, quien ha desarrollado gran trayectoria alrededor del estudio sobre la monitorización no invasiva y el riesgo de daño pulmonar durante la ventilación mecánica.
Participaron también en esta publicación en Critical Care, Roberto Brito, Daniel H Arellano, Alejandro Fuentes, Eduardo Paredes, Verónica Rojas, María F. Bravo, María J. Martin, Luz Miranda, Juan N. Medel y Nivia Estuardo, todos de la Unidad de Pacientes Críticos de nuestra institución, junto a investigadores de otros centros.